Una entrevista sincera y real, muy real, que deja ver un lado quizás intimo para muchos de la vida de Violeta Urtizberea. Tras su maternidad, en este proceso de reencontrarse consigo misma, la actriz reconoce el papel clave que juega su visión del universo femenino.

por @regi_agurto

Son las once la mañana, ella llega a la nota con su hija Lila. Tiene algo de salvaje, ya esté preparándose para el shooting o delante de la cámara. Nada suena impostado en sus labios. Así es ella. Violeta: madre, actriz, amiga, pareja, hija, una mujer brutalmente honesta y auténtica, sin pretensiones artificiales y viviendo el aquí y el ahora, sin buscar llenar las expectativas de otros, solo las propias. Hablamos mientras se maquillaba, nos reímos y tuvimos una conversación que, más que una entrevista, era como estar con una amiga de años en ese estudio en donde aún se escuchaban los balbuceos de Lila mientras se dormía. Violeta no es una actriz como las demás. Hay tanta honestidad en ella que la diferencia del resto. Sus necesidades son más humanas. Es muy actriz y también es muy madre; es las dos cosas y esa fina línea que une ambos roles, la transita con una paz y una firmeza dignas de admiración.

Contanos un poco de vos. ¿Quién es Violeta Urtizberea? ¿Cuál es tu esencia? Mi esencia, por suerte, todavía no la sé. Estoy en la búsqueda, la voy descubriendo día a día. Ahora estoy descubriendo todo esto de la maternidad, es una nueva parte mía. Pienso que tenemos muchas capas. Siempre me pasa con el tema de la astrología que cuando me decís cualquier signo yo me siento identificada con todos. Yo soy piscis y los astrólogos dicen que es el signo más complejo. Me identifico con todo, me parece que somos muchas cosas, y cosas que no conocemos. Me resulta más interesante que saber cuál es mi esencia.

¿Cuál es el momento más memorable que recordás de tu carrera de actriz? La verdad es que muchos. Siento que soy media injusta si te nombro alguno porque hubo un montón, hasta algunos muy pequeños que fueron memorables. Me parece que viví situaciones únicas, por ahí en Las estrellas, lo que se generó con el programa. Me acuerdo muy puntual una carta que me mandó una madre diciendo que mi papel en el programa le había hecho reconciliar con su hija, que era gay, había logrado entenderla. Con esas cosas uno dice: claro, el arte es recontra transformador y cuando se logra eso, cuando sucede el hecho artístico de poder generar algo en alguien y poder transformarlo, tiene sentido.

Entrando más a la intimidad y relacionado con tu experiencia laboral. ¿Qué opinas de los tabúes basados en los prejuicios sociales sobre la diversidad sexual? Por suerte está cambiando bastante. Me acuerdo lo que era la televisión, los chistes que se hacían antes. Cuando yo era chica siempre había el personaje que era gay y que se quería levantar a todos los varones. Las lesbianas directamente no existían. Todo el chiste era lo afeminados que eran. También me acuerdo que en mi colegio, el día de la primavera, se votaba y daban el premio al mejor compañero, al más gay y a la más atorranta. ¡Era normal! Los profesores eran testigos de todo eso y alguien tenía que ir a recibir el premio al más gay del curso, ¡y capaz no era ni gay, solo era tímido! Eso —ahora— imaginate el quilombo que se puede armar. El cambio que hubo me parece alucinante, haberlo vivido y ser testigo de eso es hermoso.

Me acuerdo que en mi colegio, el día de la primavera, se votaba y daban el premio al mejor compañero, al más gay y a la más atorranta. ¡Era normal! Los profesores eran testigos de todo eso y alguien tenía que ir a recibir el premio al más gay del curso.

En tu Instagram se puede ver que tenés una visión honesta de la vida. ¿Alguna vez te has arrepentido de haber publicado cosas en las redes sociales? No tengo un recuerdo concreto. Me pasa que muchas veces pienso qué publicar y qué no publicar. Hay una lucha interna mía de pensar: quiero publicar todo lo se me antoje o todo lo que pienso, pero puede llegar a generar rechazo y contestaciones que no tengo ganas de recibir. También pienso que quizás no tiene que ser este el espacio en el que yo publique todo lo que yo pienso. Intento no posicionarme en determinadas cuestiones. Hay cosas que si te gustan bien y sino, no me importa. No soy una persona confrontativa, pero con ciertos temas si soy radical, porque no tengo duda.

¿Y alguna vez recibiste críticas sobre tu manera de expresar tu intimidad libremente? Si, todo el tiempo. Incluso estaba pensando si mostrar la cara de Lila o no. Por ahora no lo quiero hacer, no porque tengo una opinión formada al respecto. Lo que sé es que no tengo ganas de recibir mensajes negativos, a pesar de que en su mayoría sean siempre positivos. Con cualquier cosa que muestro hay una opinión, que está bien porque es lo que está generando, por algo lo pones. Entonces digo: ¿para que voy a poner a mi hija si no tengo ganas de que opinen? Los espacios que quiero cuidar trato de no mostrarlos tanto o no mostrarlos directamente.

¿Cómo definirías la visión sensual del universo femenino en la actualidad? Hay una contradicción con respecto al mostrar. Un día opino una cosa y otro día opino otra, o me lo explican y digo: tenés razón. Estoy abierta a escuchar a la gente que está más capacitada en ciertas cosas. En principio pienso que cada uno tiene que hacer lo que se le canta. Pero después pienso, está siendo funcional a esa mirada cosificadora, de estar mostrando el culo en todas tus fotos. Sos funcional a un sistema que te dice que tenés que tener el culo parado, estar fuerte y terminas subiendo la mejor foto en la que saliste, en la cual no se te ve ni un gramo de celulitis. Por un lado pienso eso y por otro lado pienso que si tenés ganas de salir así, salís así y nadie te tiene que decir nada al respecto. No termino de entender bien que conviene.

En tu vida cotidiana ¿Cuál es tu inspiración? A mí me pasa que conecto mucho con las emociones de las personas, no soy tan visual, ni de la naturaleza. Me fascina el ser humano y las historias que tiene. Me acuerdo perfectamente las historias que me contaron. Las vidas personales me alucinan y eso es lo que más me inspira y me conmueve. Yo veo a alguien emocionado y me emociono automáticamente.

Fotos de @ferjacobi
Estilismo de @franarrechea y @carohornos
Maquillaje de @carogarciabeauty para @estudioduo
Pelo de @gaboescobar

Leé la nota completa en Numeral Post #6 – Verano 2020.