Julieta es la fundadora de Greenpacha. Se puede decir que la marca que lidera, reinventa la práctica artesanal para redefinir los orígenes y la autenticidad.

Los sombreros Greenpacha están hechos con fibras naturales de una palma llamada Toquilla. La Toquilla crece en la costa de Ecuador y los sombreros son tejidos por comunidades en la sierra de este país, allí es una costumbre tejer mientras se camina, se charla, se vive. Su arte es tradición ancestral, pasada de generación en generación. Las familias viven de una forma muy natural, produciendo su propia comida y conectados con los ciclos de la naturaleza. Cada pieza representa a la persona que lo teje, una expresión cultural y un símbolo de esperanza en la humanidad.

Un lazo muy fuerte nos une con ellos, y es lo que nos motivó a construir nuestra marca. Una decisión que cambio nuestras vidas.

Cada sombrero cuenta una historia única que hará cambiar la historia de quien lo compre. Cada sombrero representa el amor de la mujer que lo tejió y quien espera generar una magia en quien lo use. Un camino al equilibrio perdido, en las actuales formas de producción.