Razones para vivir una nueva experiencia que pretende llevarnos íntimamente a Mar del Plata, la ciudad y la cotidianidad, a través de la memoria.

Es casi imposible definir la nueva sucursal Belle Époque de La Fonte D’Oro como una coffee-shop o un simple espacio de Mar del Plata. Como bien dice Pato Duhalde, el encargado del desarrollo de diseño: “La Fonte D’Oro es un café, pero también nos gusta pensar que es una cultura”. Belle Époque de La Fonte D’Oro nace de la inquietud de los fundadores por celebrar su lifestyle y compartirlo con todo el público. «Gran porcentaje de los clientes son turistas y por lo general siempre están buscando un lugar en donde quedarse y sentirse más familiarizados con los espacios de la ciudad», cuenta Pato.

La Fonte D’Oro es el pretexto para compartir sus sabores, su visión y la búsqueda no solo por el café de la tienda sino por productos locales de calidad. Para Pato, lo que distingue y le da el twist a La Fonte, a diferencia de otros cafés, es que “ésta es una concept-store con una gran simbiosis con Mar del Plata, en la que había un montón de cultura y de arquitectura que hoy ya no existe, que esta pérdida y que realmente fue parte de una Mar del Plata admirable, que estaría bueno ser recreada y nada mejor que una Fonte D’Oro para recrear esos espacios de manera virtual dentro de un local y generar un contenido único y muy personal con una energía diferente”.

Es una concept-store con una gran simbiosis con Mar del Plata, en la que había un montón de cultura y de arquitectura que hoy ya no existe, que esta pérdida y que realmente fue parte de una Mar del Plata admirable.

Con todo el dominio del mar, al entrar se experimenta una interesante mezcla entre los detalles franceses y la influencia de la cafetería La Brasileña, de la clásica Mar del Plata. El espacio es un verdadero tesoro, que muestra los códigos de la vieja rambla, en el cual la arquitectura forma parte de una nueva colección de muebles y piezas decorativas diseñadas exclusivamente con los motivos, patrones y códigos de la antigua Bristol. La conocida silla Bristol funciona en una forma de síntesis en hierro y madera como una remake en una versión del año 2019.

Además, y en consonancia con el gusto de La Fonte de lo antiguo y lo contemporáneo, la recreación de una glorieta art déco, recreada de manera virtual, toma el contenido como si fuera algo formal, pero no material, formando parte de una ilusión de un espacio que esta perdido, pero que a su vez permite a los clientes ponerse debajo y tener toda la atención.
La Fonte D’Oro como una cultura —un espacio donde uno comienza a empatizar con lo esencial—, comprende la influencia del arte a su alrededor y sabe lo auténtico de su propuesta: pocos lugares logran inspirar e instruir de esta manera y frente a una taza de café.