Su biografía personal bien podría ser la de la típica vecina de departamento o la chica de barrio, así Mariana refiere su historia con algunos de los rasgos que la distinguen: el humor y una naturalidad que enamoran y hacen que la sientan inevitablemente cercana.

por Ester Ibarguren

Dispuesta y cálida, hablar con Mariana traslada a las conversaciones de la adolescencia entre amigas, donde los temas podían ser trascendentales un minuto y superfluos al siguiente, siempre divertida y espontánea esta cordobesa posee el secreto de ir tras los sueños que se vuelven realidad conjugando una sólida formación profesional con la dosis justa de fantasía.

Una infancia en Córdoba, una familia ampliada y varias mudanzas describen los vaivenes en la vida de una chica que tempranamente descubrió, haciendo shows en el bar de una amigo, donde trabajaba como bartender, su verdadera inclinación profesional. Como en las comedias románticas de Hollywood viajó a la gran ciudad -Buenas Aires- donde no sólo incursionó en el mundo de la actuación sino que encontró el amor. Trabajó como camarera, maquilladora y modelo ladri, según sus propias palabras, hasta que tuvo la oportunidad de mostrar su talento como actriz y entrar en la agenda de productores y directores.

¿Tenés mantras o frases especiales o ideales que repitas, si te sirve o no te parece necesario?
Sí tengo mis mantras, me gustaría guardarlos para mí, me da un poco de pudor, pero sí tengo, soy muy de los mantras, creo mucho en las afirmaciones, las hago a diario, tengo para la noche, para el día y para otras situaciones también, me encantan y me funcionan hace como trece, catorce años más o menos.

¿Qué impacto tiene en vos la popularidad, lo que pasa en las redes, la cantidad de likes? Porque pasa de internarnos tanto en las redes que a veces parece que no vivimos.
La verdad es que se convirtió medio como en una especie de vicio, como una relación de dependencia que ya me está empezando a fastidiar. Pero de alguna manera es un poco necesario porque es donde todo sucede en este momento, lo laboral principalmente. No creo que tenga que ver el talento con los likes y la cantidad de seguidores, pero sí el sentir que estás presente de alguna manera. Y después es como una cuestión de banalidad, te alimenta el ego, te hace sentir que podés ser más linda, aparentar que tenés una vida más feliz con posibilidades. Trato de tomármelo como un juego, pero sí noto que me entretiene demasiado, me distrae de cosas más importantes, a veces me doy cuenta de que pasaron muchos minutos y digo “no hice nada”, estuve sentada solamente mirando la pantalla y no me parece bueno.

¿Y te interesa lo que vos trasmitís a otros, poder funcionar como una influencer, o te interesa ser más auténtica más allá de si influencias o no? ¿Qué privilegias?
La verdad es que no es mi objetivo ser influencer, te seduce la idea de tener más seguidores, likes, y que la gente se divierta y que te festeje las boludeces que ponés. Es una cosa del ego nada más, no es algo que me quite el sueño. Aunque te confieso que ayer no sé por qué se me deslogueó, salí de la cuenta, y no podía poner la contraseña y casi me largo a llorar, patético lo mío. Pero bueno después recapacité, lo solucioné, y dije “qué boluda, Dios mío”.
Me divierte poner una foto en la que salgo linda, o alguna historia que es graciosa y que la gente le guste, o contar cosas de mi trabajo y que sea festejado. Pero no me gusta lo que le pasa a amigos o conocidos que están preocupados por ver qué es lo que tienen que poner en su próximo posteo para no bajar de seguidores y de likes. Me preocupan más otras cosas, ser buena actriz, hacer bien lo que hago, enganchar un buen laburo, que sumar quinientos seguidores y ser popular en las redes.

¿Sos una persona informada, pendiente de lo que pasa, de la actualidad? ¿Tenés un tema al cual no le querés perder el hilo y estar ahí viendo qué es lo que está pasando en esa cuestión?
Soy una persona curiosa, pero no soy obsesiva con un tema, me aburro rápidamente y cambio; no sigo la política, ni el deporte. Te diré que me gusta la moda, pero no estoy pendiente de qué es lo que se usa ahora. Sí me gusta saber qué películas están en cartel, cuáles van a festivales y ganan premios, me gusta la vida de las celebrities, de las cantantes, el mundo superficial y frívolo. Me relaja.

Me encanta vivir en una nube, porque realmente creo en esto de la fantasía, la proyección y los decretos.

¿Tenés referentes o vas construyendo lo tuyo sin fijarte demasiado en nadie? Sin alguien que sea como un faro para vos.
Me gustan las actrices de Hollywood, algunas actrices francesas e inglesas, el mundo del cine. Estoy casada con un escritor así que tuve una época de leer mucho, muy buenos autores que me los iba pasando él, porque yo soy muy vaga para ir a buscar. Me encanta obsesionarme con alguna buena serie y saber cuál es la del momento, pero cuando estoy con mucho trabajo tengo toda la concentración ahí. En las redes sigo a gente que hace humor, no me gustan los humoristas como influencers, esos que tienen que poner un videíto gracioso todos los días no me hacen gracia. Si hay algunos que sigo que hacen memes o videítos.
Tengo un fetiche con las mansiones, las casas fabulosas, sigo las decoraciones de livings, las casas con piscinas súper fastuosas y exageradamente ostentosas, también sigo a cantantes, algunas modelos, la belleza femenina. Bastante frívola.

¿Tenés situaciones o días soñados en tu cabeza? ¿Sos de dejarte llevar por ensoñaciones, idealizaciones, que suelen pasar desde chicas y luego uno se da cuenta de que fue detrás de esas cosas y se pueden cumplir?
Vivo mi visualización de cuando era chica así que no voy a dejar de hacerlo porque se me van cumpliendo. Me hubiese encantado que se vayan cumpliendo cuando era más joven, pero las cosas se me van dando en la medida en la que estoy preparada, así lo estoy entendiendo. La fantasía que me gustaría vivir más adelante, o ya, o cuando sea, es hacer muchas películas internacionales y que les vaya bien; presentarlas en diferentes lugares del mundo. Me encanta viajar, los hoteles lujosos, llegar y comprarme cositas lindas, conocer lugares, gente de otros países y ser una actriz reconocida internacionalmente. También poder vivir un tiempo filmando en México, otro mes en París, tener una casa en California frente a la playa, esas son mis fantasías; pero obviamente lo que más quiero es consagrarme como actriz en mi país, que me reconozcan por hacer buenas ficciones, obras de teatro, por hacer buenos papeles.

Fotos de @lucasricciph
Estilismo de @gaston_olmos
Maquillaje de @daalfir
Pelo de @gabooescobar
Asistente de estilismo @melinacantero
Agradecimiento @palladiohotelba

Leé la nota completa en Numeral Post #5 – Primavera 2019.