Calomel apuesta por una colección de baño que refuerza su compromiso para la creación de un presente sostenible.

Un presente más sostenible. Ese es el objetivo de Calomel y de su colección, que apuesta por un equilibrio entre prendas de baño clásicas y una paleta cromática neutra e intensa. Desde los típicos bikinis de triángulo en tonos neutros hasta modelos marcados por cortes años 50 modernizados. Una conversación con sus creadores: Melisa y Mateo.

¿Quiénes son Melisa y Mathieu? ¿Cómo coinciden? Melisa y Mateo somos los creadores. Melisa se formo en el area de la psicología y el psicoanálisis, soñadora, ex modelo; siempre estuvo interesada en lo artístico, y nació en la provincia de Jujuy. Mathieu es diseñador industrial, nació en Marseille -France- y reside en Buenos Aires hace 10 años. Aporta la parte más artística y productiva.

¿Cómo fue el proceso de dar vida a la marca? Melisa: fue un proceso orgánico, siempre me sentí atraída por la lencería por ser un producto sensible, exclusivo e íntimo por estar en contacto con la piel. Para mí son elementos representativos de lo que las personas llevan en su interior, y quería darle valor a esa representación. A la idea de crear productos bellos se sumo que sea funcional, atemporal y cómodo. Mathieu me apoyo con la idea, y al ser el del mar mediterráneo es que pensamos hacer también ropa de baño.

¿Cuáles son las premisas que comparten al crear? Minimalista, versátil, atemporal, y natural. Creemos que menos es más. Más allá de ser una frase trillada pensamos que es también una forma de vida. Lo importante para nosotros en el momento de crear es seguir nuestro instinto sin dejarnos llevar demasiado por las tendencias.

Sus piezas son creadas en un taller familiar, ¿de qué manera vive esta esencia en el ítem final? ¿Cuántas personas colaboran con ustedes? Trabajamos con dos costureros que a su vez son acompañados en un caso por su mujer y en el otro por un colega. Diseñamos en nuestro estudio de Chacarita en conjunto con estas personas, el intercambio es constante. Es la forma de trabajar que elegimos porque es la que nos permite aprender, así fue desde el principio, la modalidad de trabajo nació de la necesidad de aprender, también es una forma de valorar el trabajo manual y local.

¿Cuántas piezas hay actualmente en su colección? En la colección de bikinis tenemos tres modelos de bombachas y cuatro modelos de tops: un modelo clásico, un modelo deportivo y otro más versátil. Los modelos nacen con autonomía y nosotros mismos decidimos el ciclo de vida de cada modelo. Algunos nacieron con esta nueva colección y algunos otros se fueron.

¿La sostenibilidad es para todos? ¿Creen que hay más formas de hacer la moda sustentable? Creemos que la sostenibilidad no es para todos. Pensamos que hay formas de hacer una moda más sustentable, por ejemplo, consumir menos pero de mayor calidad. Producimos localmente cerca de los puntos de venta para evitar el impacto ambiental, también producimos pequeñas cantidades para consumir lo necesario evitando los desperdicios. Siguiendo con esta misma idea es que hacemos prendas atemporales, esto posibilita que perduren en el tiempo. Creemos que es la forma que esta a nuestro alcance.

Incorporamos packaging biodegradable y compostable, hecho de almidón de maíz para reducir el uso del plástico colaborando de esta manera con el medio ambiente.


Y hablando de moda, ¿qué es lo que más les gusta de la época en la que vivimos? Sentimos que no formamos parte de la moda actual, quizás por falta de formación en el rubro o porque hoy es un tema sensible, ya que es una de las industrias que provocan muchos desperdicios. Lo que más nos gusta es el desafío de hacer algo diferente e interesante al mismo tiempo y de calidad.

¿Qué es lo que sigue para Calomel?  Pensamos que lo que sigue es estructurar y consolidar el trabajo sumando algunas personas al proyecto. Los comienzos fueron de observación y descubrimiento, ya que no éramos del rubro y no teníamos experiencia en producto de moda. Somos el corazón y las manos, en el sentido de estar detrás de todas las etapas, desde la primera idea hasta su realización.

¿Qué los emociona? Melisa: El amor me conmueve profundamente, es un gran motor y consideramos que esta presente en todo lo que hacemos. Mathieu: me emociona la fuerza de la simpleza y la franqueza en las relaciones.