Conversamos con la estilista de moda y directora creativa Manuela Rivadulla sobre su entendimiento que no sólo se trata de moda, sino de buscar identidad, autenticidad y amar el arte; una talentosa argentina en las calles de Londres.

Esta pandemia ha transformado la vida tal como la conocíamos. Se llevo a seres queridos, cerro negocios y ato a muchos a sus hogares. Aunque el futuro sigue siendo incierto, este aislamiento compartido revitalizó nuestro sentido de comunidad e incluso se convirtió en una fuente de inspiración. Mientras cada uno de nosotros lidia con la tristeza, la ansiedad y el hastío de este momento, muchos se adentran en sí mismos y en las cosas que los rodean para encontrar un respiro. Para esta serie, le pedimos a un puñado de artistas, modelos y colaboradores que compartieran su apertura sobre esta experiencia en sus propias palabras e imágenes.

Antes que nada, ¿podrías presentarte y decirnos desde dónde nos contestas? En este momento me encuentro tomando un café en uno de mis bares preferidos en Shoreditch, Londres. Desde donde vivo hace apenas 1 mes y medio.

Comencemos desde el principio… ¿Cuándo comenzaste a acercarte a la moda? Desde muy pequeña me acerqué a la moda. En mi niñez comenzó mi curiosidad, luego me acerqué desde una visión más sociológica e histórica. Fui creciendo y mi interés fue canalizado desde distintos lados.

Hoy en día elijo el estilismo y la dirección creativa.

¿De qué manera está presente el arte? El arte está muy presente en mis días. Intento siempre saber un poco más acerca de las corrientes artísticas del pasado. Estoy alerta en conocer a aquellos artistas que están a la Avant-Garde hoy. Es tan infinito la cantidad de artistas que hay por el mundo y tan diverso el trabajo de cada uno, que es super divertido indagar.

¿El arte es para todos? Sí, claro! para todos aquellos que tengan curiosidad. Las obras son hechas en una época y hablan de un contexto, no están desligadas de manifestaciones sociales. Aún así, uno de los tantos poderes que tiene el arte es la capacidad de sobrevivir, las obras continúan, incluso, después de la vida del artista. Éstas siguen generando nuevos significados y junto con ello, una variada acumulación de sentidos en ella, que escapan, incluso, a las mismas intencionalidades del artista. Tal es así que las obras acumulan tantos sentidos como personas se enfrenten a apreciarla.

¿Cómo ha sido tu vida en las últimas semanas? Rodeada de incertidumbre entre valijas, aviones, mascarillas y mucho amor.

Según tu bio de Instagram la inspiración no está allí, ¿de dónde vienen tus ideas? A las ideas las voy a buscar, pueden venir desde cualquier lado, pero me aseguro que no sea desde Instagram. En Instagram hay trabajos super creativos y está buenísimo seguirlos, pero los algoritmos no nos juegan a favor y terminamos viendo las mismas fotos en un loop constante.

La curiosidad y la observación son mis principales aliados.

¿Y tu visión creativa cambio en este aislamiento o sigue igual? Mi visión creativa cambia todo el tiempo, va mutando, depende de la ciudad en la que me encuentre, de los artistas en los que esté indagando, de la música que esté escuchando. Trabajo para estar en constante cambio y conocimiento, trato de no cerrarme en lo que considero bello. Un ejercicio que hago a menudo es ir por algo que no me guste o que me incomode estéticamente e intento encontrar la belleza allí también. Está buenísimo tener nuestro mundo estético definido, pero no debemos cerrarnos sólo a ello.

¿Qué fue lo que más te sorprendió? La innovación tecnológica en la industria de la moda no me deja de sorprender, la realidad virtual paralela es cada vez más grande y va tomando mayor protagonismo.

¿Qué aprendiste durante este tiempo? Pasé tres meses viviendo en el campo en una casa que funcionaba con energía solar, rodeada de animales y muchísima vegetación. Entendí que estábamos acostumbrados a vivir de excesos en nuestros usos y costumbres. Mi manera de consumir cambió rotundamente, no tengo el deseo que tenía antes de tener algo determinado, ya lo tengo todo, familia, amigos, salud, amor. Hoy elijo un consumo consciente y responsable.

Lo material no hace a la felicidad y es una lucha constante entre lo que sentís y lo que te quieren hacer creer que sentís.

Después de esta pandemia, ¿qué deseas que cambie? Deseo que valoremos más los encuentros físicos, que las charlas sean mirándonos a los ojos, que las conversaciones no sean interrumpidas por chats de WhatsApp que no requieren urgencia alguna, que bajemos los niveles de ansiedad y conectemos más con el momento presente.

Si pudieras describir la industria de la moda actual en tres palabras, ¿cuáles serían? Caos, cambio, renacimiento.

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