¿Cómo lograr que el café tenga un lugar en la industria sustentable? La Fonte D’Oro, tiene una propuesta. A través de sus coffe-stores, inspira el consumo reutilizable de vasos, una solución para evitar el uso de plasticos.

texto de Karina Juárez

Repensar nuestras acciones y sus consecuencias en el medio ambiente es hoy un pedido a gritos de nuestro planeta. Lo que la sociedad vivió en un momento como avance, innovación y tendencia, es parte de lo que hoy atenta contra su propia sustentabilidad. La evolución y desarrollo de la industria del plástico por ejemplo, y de todo aquello que resultara “descartable” en la década de los ‘70s, ’80s, se imponía como un avance a favor de un mundo mas cómodo donde usar y tirar se instalaba como patrón de uso de lo nuevo y novedoso. Trampas mortales en las que caímos todos y hoy estamos buscando la salida. Aunque pareciera lento el proceso de cambio hacia un mundo mas consciente, lo importante es que hay mejoras pequeñas con un aire fresco y reparador ante tanto desgaste suscitado.

Claramente hoy aprendimos y sabemos que reutilizable es mejor que desechable, que todo aquello que podamos transformar, haciéndolo mutar de la condición de un solo uso hacia un estado de reutilización es una inyección de vida a nuestro mundo. En este proceso, que no por difícil es imposible, la suma de acciones individuales orientadas a la sustentabilidad colaboran sin duda a un cambio global.

Tener opciones frente a un consumo, y poder elegir un vaso reutilizable para comprar ese café habitual que buscamos de pasada, es una de esas pequeñas mejoras que podemos liderar desde nuestro lugar. Estaremos logrando que ese vaso tenga mayor vida útil al poder reutilizarlo y rellenarlo en el próximo encuentro, evitando un plástico que muere en nuestra mano a los diez minutos pero que vive en el planeta por años.

La política de las 3R promovida por Greenpeace busca desarrollar hábitos de consumo comprometidos, donde se Reduzcan la generación de residuos, se Reutilicen los materiales consumidos, y se Reciclen los materiales desechados transformándolos en nuevos productos. Recordarlas y tenerlas presentes también es una forma de manifestar nuestro sentido de compromiso y responsabilidad con el medio ambiente.

Un dato no menor y claramente esperanzador es que las generaciones más jóvenes e incluso los niños son los más comprometidos con estos cambios, los que más fácilmente ven el daño generado y buscan repararlo, siendo una generación con alta y valiosa conciencia ambiental.

Busquemos ser consumidores responsables y cambiar algunos hábitos con el fin de cuidar el planeta y aportar con nuestros pequeños gestos a un mundo que nos permita seguir disfrutándolo, haciendo que sustentabilidad ya no sea más una palabra de moda, sino una práctica esperada y cotidiana. Inspirar e instruir de esta manera y frente a un café.